Calidad de Gestión

El control interno en términos generales es un sistema que le permite al Gobierno conocer las realizaciones hechas en las distintas áreas, compararlas con las metas y planes establecidos, y tomar las acciones correctivas que estime necesario. Con estos elementos se logra indefectiblemente una mejora en la calidad de la gestión cotidiana.

Entre los objetivos a los que apunta el control interno en el mejoramiento de la gestión se pueden contar el de preservar el patrimonio, que es ni más ni menos que cuidar que los gastos sean sólo los necesarios para el buen funcionamiento de la estructura. También promueve operaciones metódicas económicas, eficientes y eficaces, al detectar posibles desvíos en la administración y al corregir anomalías. Sirve también para obtener información completa, oportuna y confiable sobre el rumbo de los objetivos proyectados en cada área. Por último, a través del control simultáneo y permanente, obliga al cumplimiento de las leyes, reglamentos y políticas. Todos estos ítems inevitablemente conducen a dotar de mayor transparencia a la gestión de los recursos públicos.

Cuando se habla de eficacia, economía y eficiencia, se intentan describir los atributos que el control interno le brinda a la gestión. La eficacia pondera si se obtuvieron los resultados esperados tanto en calidad como en cantidad. La economía destaca si el costo resultó ser el menor posible. Y la eficiencia, define si la elección y combinación de factores resultó ser la más apta para alcanzar el máximo resultado posible.

Para que estas actividades se desarrollen con efectividad es necesario generar lo que se denomina "Ambiente de Control", esto es, el conjunto de circunstancias que enmarcan el accionar de una entidad desde la perspectiva del control interno y que son por lo tanto determinantes del grado en que imperan sobre las conductas y procedimientos organizacionales.

Los principales factores para que se produzca ese "Ambiente de Control", son entre otros, la filosofía y estilo de dirección de las autoridades de los organismos de control; la estructura, el plan organizacional y los reglamentos y manuales de procedimiento; y la integridad, los valores éticos, la competencia profesional y el compromiso de todos los componentes de la organización.

En síntesis, la suma de los elementos antes mencionados, como un "sistema" proclive al control de la administración, dan como resultado una mejora insoslayable en la gestión pública.

2012 - Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
Sindicatura General de la Ciudad | Carlos Pellegrini 291 7° Piso | C1057AAC |
Ciudad Autónoma de Buenos Aires | Tel: 4323-8000 int. 4177